Tuesday, March 9, 2010

La inversión publicitaria en Internet crece un 5% y supera los 650 millones de euros en España


Internet se ha convertido en un duro competidor para los medios de comunicación tradicionales en cuanto a soporte publicitario se refiere.

Según el último estudio publicado por Interactive Advertising Bureau, la inversión de los anunciantes en los medios digitales de España fue de 654,15millones de euros el año pasado.

Este dato supone un crecimiento del 4,9% respecto a 2008, mientras que la información respecto al conjunto de medios no es tan optimista ya que vieron reducidas sus inversiones en un 20,9%.

El estudio, en el que ha colaborado PricewaterhouseCoopers, consolida así a Internet como el tercer soporte publicitario con un 11,64% de la cuota de mercado, tan sólo precedido por televisión y por diarios.

Los principales interesados en anunciarse en los medios interactivos durante 2009 fueron los sectores de transportes, viajes y turismo (14,26% del total), telecomunicaciones (13,29%) y automoción (11,44%), entre otros.
(20 Minutos – España)

Monday, March 1, 2010

El día que me pasé a Chrome


Ni Buzz ni Wave han cuajado. Chrome OS aún es un espejismo. Blogger jamás volverá a ser lo que fue. Bing es una seria amenaza. Y hasta las autoridades de ambos lados del charco miran con lupa cada paso de Google. Una compañía que, en el último año y medio, parece haber perdido la frescura: faltan productos innovadores y sobran anuncios en la Superbowl y campañas de márketing.

Durante los últimos 12 años los trabajadores de Mountain View han revolucionado la forma de informarnos, de comunicarnos y de relacionarnos una y otra vez: búsquedas, publicidad, mapas, vídeos, correo electrónico... casi todo lo que hoy consideramos 'normal' nació, o se perfeccionó, en la sede de la compañía del buscador.

Todavía hoy lanzan productos curiosos y compran compañías prometedoras. Pero han perdido la frescura. O, mejor dicho, se la han robado empresas como Twitter o Facebook y chavales como Andrey Ternovskiy.

Vamos, que da la sensación de que Google ya no es lo que era, pese a que tengan tantos datos de nosotros, incautos internautas, que en ocasiones hasta asuste.

A cambio, su último gran producto, Chrome, ha cuajado. Hoy es, probablemente, el mejor navegador del mercado: rápido, ligero, útil, versátil, bien sincronizado, con extensiones, preparado para el futuro -HTML y CSS 3-... pero han tardado más de un año en solucionar todos sus problemas y en hacerlo funcionar como es debido en la mayoría de las plataformas.

Y yo, cansado de Firefox, sobre todo de su lentitud de carga y de su elevadísimo consumo de recursos, me he pasado a Google Chrome. Hace la vida más fácil tanto en OS X como en Windows y, con el lanzamiento definitivo de las extensiones, no hay apenas nada que Firefox pueda hacer y Chrome no. Si acaso se echa de menos el maravilloso Firebug en determinados momentos, pero es un problema muy particular.

Eso sí, he tardado un año y medio, lo que ha necesitado Google para hacer que el producto funcionase. Mucho tiempo. Quizás demasiado
(El Mundo – España)